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Francisco Franco
Bahamonde, militar y político, (1892
- 1975). Nació
en El
Ferrol, provincia
de La Coruña, Galicia
(España),
el 4
de diciembre de 1892
y murió en Madrid
(España)
el 20
de noviembre de 1975).
Fue el jefe
de estado que gobernó en España
entre abril de 1939
y noviembre de 1975
como consecuencia del alzamiento militar contra el gobierno de la Segunda
República del 18
de julio de 1936
y la subsiguiente Guerra
Civil ocurrida entre los años 1936
y 1939.
Biografía
Nacido como Francisco
Paulino Hermenegildo Teódulo Franco y Bahamonde Salgado Pardo de Andrade
en Ferrol
(La
Coruña), se graduó en la academia militar de la ciudad de Toledo.
A la edad de 23 años, por méritos de guerra, se convirtió en el
comandante más joven en el ejército español. Tras continuar su
vertiginosa carrera militar, plagada de éxitos en las campañas de Marruecos,
se convirtió en general de brigada en el año 1925,
por nombramiento del Rey Alfonso
XIII, siendo el más joven en toda Europa
con esa graduación.
Durante la Segunda
República Española, en febrero de 1933 es destinado, por el
gobierno Azaña, a Baleares como Comandante General.
Tras el triunfo del centro-derecha en las elecciones de noviembre de 1933
es ascendido a general de división en marzo de 1934, permaneciendo en la
Comandancia de Baleares. Hallándose circunstancialmente en Madrid cuando
se produce la insurrección
obrera en Asturias,
es encargado por el Ministerio de la Guerra de dirigir, asesorando al
ministro Diego
Hidalgo, las operaciones de represión de la revuelta, aunque el Jefe
del Estado Mayor era el general Masquelet.
En 1935
cuando Gil-Robles
asume la cartera de Guerra, Franco es designado jefe del Estado Mayor
Central.
Tras las elecciones de
febrero de 1936,
vuelve al poder Manuel
Azaña, al frente del recién creado Frente
Popular. Ese mismo año destituye a Franco de su cargo como jefe
del Estado Mayor y se le envía a Santa
Cruz de Tenerife como Comandante General de las islas Canarias.
Guerra Civil
Tras el asesinato de José
Calvo Sotelo, lider del minoritario partido Renovación Española,
Franco se suma a los preparativos para la sublevación militar que se
estaba gestando por parte de los generales Sanjurjo
y Mola,
iniciada el 17
de julio. El 18
de julio de 1936
se traslada desde Las
Palmas de Gran Canaria a Tetuán
(Marruecos),
donde llega a las siete de la mañana del día 19, tras una larga
escala en Casablanca,
para ponerse al frente de las tropas sublevadas del Protectorado
español de Marruecos. Este viaje lo realiza a bordo de una
aeronave De Havilland modelo Dragon
Rapide, alquilada en el aeropuerto de Croydon en Londres
por el corresponsal del diario ABC
en aquella ciudad Luís Bolín.
El 22
de julio, el Marqués
de Luca de Tena y el propio Bolín, partidarios de la sublevación
militar, se entrevistan con Benito
Mussolini en Roma para pedirle ayuda. Pocos días después, el 27 de
julio de 1936, llega a España el primer escuadrón de aviones
italianos.[1]
El Decreto nº 138 de
29/9/1936, redactado por la Junta
de Defensa Nacional, presidida por el general Cabanellas,
nombra a Franco como "Jefe del Gobierno del Estado Español",
quien asumirá todos los poderes del nuevo Estado. No obstante,
Franco y la prensa de la zona nacional, siempre se referirían a él
como "Jefe del Estado" y Generalísimo de los ejércitos,
evitando así una posible ambigüedad en el sentido de que el mandato
otorgado fuera provisional.
El 3
de octubre de 1936
se constituye en Burgos la denominada Junta
Técnica del Estado Español, gobierno de la zona nacional
presidido por el general Dávila,
bajo la Jefatura de Franco. Su gobierno se orientó inicialmente al
triunfo militar sobre la España republicana, y contó con el apoyo
de Hitler
y Mussolini.
A semejanza de éstos, que se hacían llamar respectivamente Führer
y Duce, Franco adoptó durante la contienda el título de Caudillo,
que junto con el de Generalísimo fueron los títulos con los que
se le denominó oficialmente. Franco decretó la unificación de los
partidos que formaban la Junta Técnica, creando así la FET de las JONS
el 19
de abril de 1937.
El 30
de enero de 1938
la presidencia de la Junta Técnica pasa a ser asumida también por
Franco, que queda como Jefe de Estado y de Gobierno.
La dictadura
Concluida la Guerra
Civil el 1
de abril de 1939,
se produjo el exilio de miles de españoles al extranjero y se
desarrolló una amplia política de represión sobre los vencidos, con
fusilamientos, encarcelamientos y condenas a trabajos forzados en obras
hidráulicas como pantanos y canales de riego (como en La
Corchuela, Canal del Bajo Guadalquivir), ferrocarriles, construcción
del monumento del Valle
de los Caídos y otros.
El 4
de septiembre de 1939,
España
se declara neutral en la II
Guerra Mundial que acaba de comenzar. Más tarde cambiará ese estatus
a no-beligerante en favor del Eje, el 12
de junio de 1940
para volver a neutral el 3
de octubre de 1943.
La entrevista que tuvo
lugar con Hitler en Hendaya,
el 23
de octubre de 1940,
ha sido motivo de disputas: unas versiones dicen que el dictador alemán
le presionó para que entrase en la nueva contienda, después de la ayuda
prestada durante la Guerra Civil, pero que Franco arguyó que España
no estaba en condiciones de entrar de nuevo en guerra. Sin embargo, otras
fuentes sostienen que Franco deseaba entrar en la guerra, aunque a cambio
de ocupar las posiciones francesas en Marruecos,
pero que Hitler se negó a pagar este precio para no perjudicar sus
relaciones con el régimen colaboracionista francés de Vichy.
Existe otra versión combinación de las dos anteriores: había en el
entorno de Franco dos posturas, la de los falangistas, que querían entrar
en la guerra al lado de las potencias fascistas, y la de los católicos y
los militares, que querían la neutralidad. Esta última postura fue
plasmada por escrito en un informe del hombre de confianza de Franco, Luis
Carrero Blanco. Ante ello, Franco se decantó por el informe de
Carrero, y para no decir no a Hitler, le exigió condiciones imposibles de
cumplir, entre otras la ocupación de todo Marruecos, pero también
entregas de armas y aviones de los que Hitler no podía prescindir.
Resultados similares tuvo
la entrevista celebrada por Franco con Mussolini en Bordighera Italia,
aunque en este caso el interés de Mussolini por la participación española
fue menor.
En cualquier caso no
llegaron a un acuerdo, por lo que España no entró oficialmente en
esta guerra. Sin embargo, Franco permitió que voluntarios españoles
partiesen para apoyar a Alemania
en su invasión de la Unión
Soviética a través de la División
Azul en el frente ruso. Asimismo, existió una amplia tolerencia
(incluso colaboración) ante la actuación de los agentes del Eje,
principalmente alemanes, en España. Esta colaboración permitió a
los ingleses efectuar la Operación
Mincemeat, conocida por la novela y película El hombre que nunca
existió para poder efectuar el desembarco
de Sicilia con poca oposición alemana.
Este apoyo fue la causa,
tras la derrota nazi en 1945,
de que la recién creada ONU
rechazara el ingreso de España
y recomendara a sus miembros la retirada de sus embajadores en 1946.
El pueblo español sufrió las consecuencias del aislamiento que le
impusieron al régimen naciones como Gran
Bretaña y Estados
Unidos, que no veían con buenos ojos la pervivencia de un régimen
fascista en Europa. Solo Argentina,
gobernada también por un sistema dictatorial, firmo un tratado de
relaciones comerciales en enero de 1947.
Esta situación terminó,
en parte, durante la Guerra
Fría, cuando las necesidades geoestratégicas de Estados Unidos le
hicieron colaborar con España. En 1950
la ONU revoca
su resolución de 1946 para la retirada de embajadores y Estados
Unidos nombra un embajador, pero es especialmente a partir de la firma
del pacto de 1953
con EE.UU., el ingreso en la ONU en 1955
y la posterior visita del presidente Dwight
D. Eisenhower a Franco en 1959,
para establecer bases militares estadounidenses en España, cuando
se produce una mayor apertura internacional del régimen franquista.
En los años
60, Franco comenzó a elegir ministros procedentes del Opus Dei, en lo
que se llamó la "tecnocracia", con el fin de salir del modelo
autárquico anterior. España asistió a un fuerte desarrollo económico,
en el que tuvo mucho que ver el auge del turismo, creándose una nueva
clase media que era bastante reducida hasta entonces. Es también en estos
años 60 cuando se produce la emigración de cientos de miles de
españoles de las zonas más deprimidas de España hacia
diferentes países de Europa, principalmente Alemania,
Holanda,
Suiza y Francia,
lo que se tradujo en una no despreciable fuente de ingreso de divisas. El
desarrollo y el creciente contacto con los vecinos europeos (gracias al
turismo y a la emigración) dieron lugar a nuevas tensiones sociales, si
bien Franco no llegó a ver peligrar su poder, gracias a la unidad del ejército
y a la inercia del sistema. En 1966
fue aprobada por referéndum su propuesta de Ley
Orgánica del Estado, en la cual se preveia la separación de los
cargos de Jefe
del Estado y Jefe
de gobierno.
Entre 1962 y 1963 se
cometieron dos intentos frustrados de atentados contra la vida del generalísimo,
promovidos ambos por la DI (Defensa Interior). No lograron acabar con la
vida del Caudillo debido a la rápida acción de su escolta personal,
liderada por el General de brigada Don Vicente
Fernández Bascarán.
En 1965
y 1968 se
produjeron varios casos de agitación universitaria contra el régimen.
En 1969
nombró al príncipe Juan
Carlos como su sucesor a título de Rey, lo cual implicaba la
restauración de la monarquía en España.
Con el inicio de la
actividad terrorista de grupos como ETA
y el FRAP
llevó a cabo un último esfuerzo de represión que culminó con
sentencias de muerte para once terroristas (ocho del FRAP y tres de ETA),
de los que, finalmente, el 27
de septiembre de 1975, fueron ejecutados cinco, pues el gobierno, en
una reunión presidida por Franco el día anterior, decidió no ejecutar a
seis de los condenados a muerte, dos mujeres (por estar embarazadas) y
cuatro hombres.
La noticia de las
ejecuciones provocó una fuerte reacción internacional (antes de la misma,
muchos gobiernos, y personalidades como el Papa Pablo VI, habían pedido
clemencia). Quince países europeos retiraron sus embajadores, fue
asaltada la embajada española en Lisboa,
se produjeron multitudinarias manifestaciones en las principales ciudades
europeas y se cortaron las comunicaciones telefónicas y telegráficas con
varios países.
Tras estos fusilamientos,
que aislaron nuevamente a España
del contexto europeo, Franco contrajo una enfermedad a consecuencia de la
cual falleció tras una larga agonía, en Madrid,
el 20
de noviembre de 1975.
Juan
Carlos hereda la jefatura del estado y, en contra de lo planeado por
el dictador, la democracia se reinstaura a su muerte, en un proceso
conocido como Transición
Española.
El gobierno de Franco se
caracterizó por la instauración de un régimen de tipo totalitario. Sólo
se permitían sindicatos
verticales (que unían a patronos y obreros), y un único partido,
Falange Española Tradicionalista y de las JONS, constituido por la
fusión de Falange
Española y el carlismo
y las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (JONS), que se habían
unido a la Falange antes de la guerra. Así, el régimen estaba fundado en
un ideario de ultraderecha, de confesión católica,
basado en una economía capitalista que integraba proyectos sociales, como
la Seguridad
Social, sistema sanitario público que se desarrolló ampliamente
durante la dictadura, el Fuero del Trabajo, las políticas de viviendas de
renta limitada para las clases más desfavorecidas o la creación del
subsidio de paro.
Estaba casado con Carmen
Polo y tuvo una hija, María del Carmen Franco Polo, Duquesa de
Franco. Su yerno era Cristóbal
Martínez-Bordiú, Marqués
de Villaverde, y uno de sus bisnietos es Luis
Alfonso de Borbón y Martínez-Bordiú, hijo de Alfonso
de Borbón y Dampierre y de María del Carmen Martínez-Bordiú.