Biografía
Nicolae Ceauºescu
(a la izquierda) y Gheorghe Gheorghiu-Dej
Nació en la villa
de Scorniceºti, Oltenia,
Rumania.
Según algunas versiones, mientras era empleado de un zapatero
estaba vagando en una estación de ferrocaril y robó una maleta, lo
que fue descubierto por la policía. La maleta resultó estar
repleta de panfletos del Partido
Comunista Rumano por lo que fue llevado preso a Doftana,
junto con otros comunistas. Se dice que éste fue su primer contacto
con el comunismo.
Fue miembro del
ilegal Partido Comunista Rumano (PCR) en el período anterior a la Segunda
Guerra Mundial. Ceauºescu estuvo preso entre 1936
y 1940
por sus actividades. Después de la guerra, cuando Rumania empezó a
caer bajo la influencia soviética,
Ceauºescu ejerció como secretario de la Unión de Juventudes
Comunistas (1944-45).
Después de que los comunistas tomaron el poder en Rumania en 1947,
asumió el cargo de ministro de Agricultura y después sirvió como
ministro subrogante de las Fuerzas Armadas en el gobierno leninista
de Gheorghe
Gheorghiu-Dej. Ceauºescu eventualmente ascendió hasta la
segunda posición en la jerarquía del Partido.
Con la muerte de
Gheorghiu-Dej en marzo de 1965,
Ceauºescu se convirtió en líder del PCR y en 1967
llegó a la presidencia del Consejo del Estado. Rápidamente se
convirtió en una figura popular, gracias a su política
independiente, que desafiaba la supremacía de la Unión
Soviética en el país.
En los años
1960 terminó con la participación activa de Rumania en la
alianza militar del Pacto
de Varsovia, destacando su condena a la invasión de Checoslovaquia
en 1968.
En 1974
Ceauºescu se convirtió en presidente de Rumanía, manteniendo su
posición independiente en las relaciones internacionales. Por ello,
en 1984, su país fue uno de los dos países pertenecientes al eje
comunista que participó en los Juegos
Olímpicos de Los Angeles 1984. Además, el país fue el primero
del bloque del este en tener relaciones oficiales con la Comunidad
Europea.
Mural
propagandístico en el que aparecen Nicolae y Elena Ceauºescu
Sin embargo, Ceauºescu
rehusó realizar reformas liberales. La evolución de su régimen
siguió la ruta leninista impuesta por Gheorghiu-Dej. Su oposición
al control soviético fue mayormente determinado por su falta de
voluntad de cambiar su política estalinista.
La policía secreta rumana (Securitate),
mantuvo un firme control sobre la libertad de expresión y los
medios de comunicación y no toleró la existencia alguna de oposición.
Esto se intensificó en los años
1980.
Para pagar la deuda
externa acumulada producto de la industrialización acelerada en la
década anterior, ordenó la exportación de gran parte de la
producción agrícola e industrial del país. El resultado fue la
escasez de comida, energía y medicamento, que provocó que la vida
diaria de los rumanos fuera una lucha por la supervivencia. Ceauºescu
además instituyó un culto
a su persona, dándose a sí mismo el título de Conducator,
teniendo incluso un cetro hecho para él como presidente. También múltiples
miembros de su familia tuvieron importantes posiciones en su
gobierno, como su mujer Elena
Ceauºescu.
En 1978
Ion
Mihai Pacepa, un experimentado miembro del Securitate, desertó
a Estados
Unidos, lo que fue un duro golpe para el régimen y lo llevó a
rediseñar la arquitectura de la policía secreta. El libro de
Pacepa, Horizontes rojos: Crónicas de un espía comunista (1986),
señala que el régimen de Ceauºescu colaboró con
terroristas árabes y realizó espionaje a industrias de países
occidentales.
Empezando en 1972,
Ceauºescu instituyó un programa de sistematización,
que fue promulgado como una forma de construir una «sociedad socialista
desarrollada multilateral». El programa de demolición,
construcción y reubicación empezó en las zonas rurales,
terminando con el intento de remodelar completamente la capital. Un
quinto de las construcciones de Bucarest,
incluyendo iglesias y edificios históricos, fueron demolidos, y
reemplazados por edificaciones que seguían el estilo personalista
del régimen. Mucha gente murió durante la construcción del Palacio
del Pueblo (Casa Poporului), en Bucarest,
el que actualmente ocupa el Parlamento y que es el segundo edificio
más grande del mundo, después del Pentágono.
También planificó la demolición de múltiples villas para mover a
sus habitantes a edificios de bloques en las ciudades, como parte de
su programa de urbanización e industrialización.
El régimen de Ceauºescu
colapsó tras ordenarles al Ejército y a la Securitate
disparar en contra de protestantes anticomunistas en Timiºoara
el 17
de diciembre de 1989.
La rebelión se amplió por el país, llegando a Bucarest y el 22
de diciembre las Fuerzas Armadas fraternizaron con los
protestantes. El mismo día Ceauºescu y su sesposa huyeron de la
capital en un helicóptero, mientras un ayudante apuntaba la cabeza
del piloto con una pistola. El piloto aterrizó tras simular una
falla mecánica y Ceauºescu fue capturado por las Fuerzas Armadas
en un bloqueo de carretera.
El 25
de diciembre Ceauºescu y su mujer fueron condenados a muerte
por una Corte
marcial bajo una serie de cargos, entre los que se incluyen el genocidio,
siendo ejecutados en Târgoviºte.
Rumania fue el único país de Europa
Oriental que derrocó violentamente a su régimen comunista.
Después de la caída
de Ceauºescu, Ion
Iliescu ganó las elecciones presidenciales en 1990.